Desde hace unas semanas la noticia de la creación de un ministerio de Cultura en el Perú, ha provocado diversas opiniones y reacciones. Alonso Cueto escribe en su columna del diario Peru21 del día de hoy, verdades y realidades que no debemos de olvidar.
"La noticia del Ministerio de Cultura no es nueva entre nosotros, y siempre ha sido usada como un paliativo a las protestas. Es obvio que los Gobiernos peruanos han hecho poco o nada por la cultura en general. Los logros de los últimos años son mínimos.
Hay muy pocas orquestas y proyectos de cine auspiciados por el Estado. No hay ningún apoyo al teatro, la danza o el arte. Cuando se ha hecho un proyecto de calidad, como el Festival de Cine del Centro Cultural de la Universidad Católica, sin embargo, el público ha respondido, lo que revela un interés cultural que no ha sido alimentado. El Festival de Cine es uno de los pocos en el mundo que no cuenta con apoyo estatal. 

¿Un Ministerio de Cultura ayudaría a promover la lectura, el cine y teatro, el folclor, la música y la pintura? Algunos problemas son evidentes. Primero, la vida cultural tiene diversas acepciones. Para algunos, cultura incluye el reggaetón, el café teatro y el cine comercial.En un ministerio, un burócrata tendría que decidir qué géneros o grupos pertenecen a su competencia, lo que seguramente generaría infinitos debates bizantinos. Segundo, un Ministerio de Cultura corre el peligro de orientarla en una dirección ideológica, la que siguen los miembros de sus oficinas, lo que también ofrece
peligros. Aun así, me parece que si se pensara en un ministro, debería ser alguien dedicado a la Administración y la Gestión Cultural. Sus áreas de competencia debían ser la música, el cine, el teatro, las artes visuales, la danza y los archivos y bibliotecas. Su primera misión sería desterrar la idea de la promoción cultural como un gasto y plantearlo como una inversión en un país con gran potencial cultural.
peligros. Aun así, me parece que si se pensara en un ministro, debería ser alguien dedicado a la Administración y la Gestión Cultural. Sus áreas de competencia debían ser la música, el cine, el teatro, las artes visuales, la danza y los archivos y bibliotecas. Su primera misión sería desterrar la idea de la promoción cultural como un gasto y plantearlo como una inversión en un país con gran potencial cultural. Pero el tema fundamental es que la cultura peruana no se va a desarrollar por un decreto o la creación de un ministerio. Si el Estado peruano ha sido incapaz de abastecer bien a la Escuela de Folclor, al Conservatorio de Música, a la Escuela Nacional de Bellas Artes y de hacer una red de bibliotecas (y no ha podido acabar con la piratería), me parece una ilusión pensar que esos problemas se van a solucionar con un ministerio.
Lo importante no es el tamaño de las intenciones sino de sus resultados.




2 palabras del mudo:
Muy cierto, prevale siempre el: "cómo se realiza".
La imagen no lo hace todo, el nombre tampoco. de intención, lleno está el mundo, verdad?
Chau.
Interesante la opinion de Cueto. Sin embargo es limitada pues hoy cultura son fundamentalmente los servicios audiovisuales, la seguridad y la educacion. Los cuales lamentablemente son tratados como mercancías y no derechos en los TLC firmados por el Peru. Lo que impide un Ministerio de Cultura no es la desidia política sino que ese Ministerio en su real magnitud tendria que tener como una de sus competencias los servicios audiovisuales y ello va a chocar con los intereses de las transnacionales de la comunicacion y de la telecomunicacion en particular. Asi es que creo que ello no se concretará en este Gobierno
Saludos
Anibal Sierralta Rios
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