Abril, que es conocido como el mes de las letras, me trae a reflexionar sobre un artículo de Leo Zuckermann que leí el año pasado sobre la “corta vida de los libros”. Le comparto las ideas principales:
En Noviembre del 2007, amazon.com, pionero en la venta de libros por internet, lanzó un producto llamado Kindle. Se trata de un libro electrónico, una esp
ecie de iPod que almacena y reproduce textos. Cuesta 399 dólares, pesa 300 gramos y tiene la capacidad de guardar más de 200 libros. El Kindle incluye la conexión inalámbrica sin costo alguno con amazon.com para bajar los libros electrónicos, sin tener que pasar por la computadora. Amazon ha anunciado que ya tiene 90 mil títulos para ser leídos a través del Kindle a un costo máximo de 9.99 dólares por libro.
¿Desplazará esta nueva tecnología a los libros de papel que hoy conocemos?
Este tipo de dispositivos han surgido como parte de la impresionante revolución digital que ha cambiado la manera cómo, por ejemplo, hoy almacenamos y reproducimos la música. Hasta los ochenta del siglo pasado, lo hacíamos por medio de discos de vinilo, luego la revolución de los casetes, los discos compactos y esta década le pertenece al iPod, un disco duro que permite almacenar grandes cantidades de canciones y videos para reproducirlos. Todo lo anterior se ha convertido en polvosa reliquia, espacio en la sala, mueble que limpias pero no visitas, etc. Lo mismo está comenzando a pasar con las imágenes, fotos y videos. ¿Pasará lo mismo con los libros? ¿Mi querida biblioteca se convertirá en la zona dinosaurio o paleolítica del museo?? ¿Es que todo debe ser ahora tamaño celular???
En Noviembre del 2007, amazon.com, pionero en la venta de libros por internet, lanzó un producto llamado Kindle. Se trata de un libro electrónico, una esp
ecie de iPod que almacena y reproduce textos. Cuesta 399 dólares, pesa 300 gramos y tiene la capacidad de guardar más de 200 libros. El Kindle incluye la conexión inalámbrica sin costo alguno con amazon.com para bajar los libros electrónicos, sin tener que pasar por la computadora. Amazon ha anunciado que ya tiene 90 mil títulos para ser leídos a través del Kindle a un costo máximo de 9.99 dólares por libro. ¿Desplazará esta nueva tecnología a los libros de papel que hoy conocemos?
Este tipo de dispositivos han surgido como parte de la impresionante revolución digital que ha cambiado la manera cómo, por ejemplo, hoy almacenamos y reproducimos la música. Hasta los ochenta del siglo pasado, lo hacíamos por medio de discos de vinilo, luego la revolución de los casetes, los discos compactos y esta década le pertenece al iPod, un disco duro que permite almacenar grandes cantidades de canciones y videos para reproducirlos. Todo lo anterior se ha convertido en polvosa reliquia, espacio en la sala, mueble que limpias pero no visitas, etc. Lo mismo está comenzando a pasar con las imágenes, fotos y videos. ¿Pasará lo mismo con los libros? ¿Mi querida biblioteca se convertirá en la zona dinosaurio o paleolítica del museo?? ¿Es que todo debe ser ahora tamaño celular???
Mi sobrino tiene 6 años. La primera colección de cuentos de colores pastel, diminutos como sus manitas, se la regalé cuando cumplió 2 años. Disfruté muchísimo ver su andar atropellado cogiendo un tomo y llevarlo a su cama, mientras me gritaba que fuera a contarle una nueva historia.Me hizo recordar mi acercamiento a la lectura y el de mis hermanos mayores. Como de pequeños, mi padre nos inundaba de comics de super héroes, de Archie, Periquita, Selecciones del Reader´s Digest y libros de cuentos y aventuras.
Si bien es cierto que he tenido que desechar casettes o fotos desgastadas, creo que los libros tienen un fin diferente. Los adelantos podrán darnos la facilidad de hallar todos los textos que podamos desear, pero… acaso nos invitará a disfrutar de la emoción de pasar las hojas para saber qué le ocurrirá al protagonista? Podrá compensar la imagen que acompaña las travesuras de un personaje?, ¿Escoger de un estante la edición que más te gusta?¿La delicia de perderse en la trama, retomar el inicio, saltarse hasta el final…. acurrucarse en el sofá, en la cama, en el parque, en la combi o en un café; solo, con alguien, leyendo en voz alta o en silencio y… por fin cerrarlo dando fin a la aventura??
Sí. Me gustan los libros, el aroma que brota al abrirlos, la suavidad de las páginas… los estantes llenos de brillantes títulos, las librerías, las discusiones por la última obra de los autores, ponerles un marcador y usarlos de compañeros de viaje. Las otras artes han evolucionado, pero no perdieron su esencia…el cine sigue siendo el mismo aunque ya no brillen sus actores; la música sigue gritando sensibilidad aunque la escuches en long play o mientras corres. Pero los libros!!…son como las personas: no se reemplazan... podrán modernizarse, pero perderlos???... sería perder parte de un pasado y en mi caso...una infancia llena de Sherlock Holmes, Tía Dorita, mosqueteros,Torombolo, La risa remedio infalible, Cota Carvalho y tantos otros que no me han dejado aún.




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