¿Qué debe tener un escritor?

'En la literatura, el éxito es un accidente' La frase me pareció tan inesperada, sobre todo porque fue dicha en el contexto de la premiación de la última obra del gran escritor peruano Alonso Cueto,paciente maestro y amigo. Ganador del premio Herralde en el 2006 y finalista del premio Planeta-Casa de América el año pasado, no cabe duda que se encuentra en su etapa más creativa, como lo demuestra en la entrevista de Gonzalo Pajares de Perú21 publicada en mayo del 2007. Aquí parte de la interesante nota.

¿Qué debe tener un escritor?
Uno, talento. Dos, vocación. Yo no sé si tenga talento, porque es difícil identificarlo. La vocación significa disciplina, entrega y compromiso. Escribir es una actividad solitaria que requiere ser alimentada por una fe inmensa en uno mismo. Sobre todo porque la vocación hace que un escritor no quiera dedicarse a otra cosa que no sea escribir las historias que tiene en la cabeza. Escribir una novela es una gran gesta solitaria porque uno pasa dos o tres años -o más- conviviendo con personajes, situaciones y diálogos que no 'existen'. Nadie comparte tu territorio. Entonces, allí no tiene sentido preguntarse: ¿Alguien me va a leer? ¿Tendré talento? ¿Podré hacerlo? Son preguntas inútiles y estériles frente a lo que debe ser el peso de una vocación. Es como si alguien se preguntase si algo que le da muchísimo placer valdrá la pena o no. No importa: hay que hacerlo porque es inevitable.
¿Fue difícil dedicarse solo a escribir?

Fue una decisión totalmente irresponsable. Un día decidí que, en lugar de escribir de 7 a 10 de la mañana -antes de ir a trabajar-, iba a hacerlo de 7 de la mañana a 7 de la noche. Tuve que renunciar a mis 'seguridades'. Muchos me dijeron que era una locura, pero mi esposa y algunos amigos me apoyaron. Allí empecé a escribir La hora azul.
¿Escribe mejor desde entonces?

Sé que tengo más horas para escribir y muchísimas más inseguridades también. Es una vida muy aventurera.
El susurro de la mujer ballena habla de una mujer con muchos conflictos.

La historia es la siguiente: en un avión, una periodista (Verónica) se da cuenta de que quien viaja a su lado -una mujer gigantesca (Rebeca)- es su íntima amiga del colegio, a la que no había visto en 25 años. Empiezan a conversar, afloran los recuerdos, las confesiones y los reproches. La novela narra sus vidas a partir de este reencuentro.
Esta es la anécdota. ¿Qué hay debajo?

Quería contar cómo es la amistad entre las mujeres. Para mí, ellas la viven de manera más intensa y radical que los hombres porque están mejor preparadas para entregarse a una relación y, al mismo tiempo, para exigir. Creo que, de todas las relaciones humanas, la más compleja e intensa es la amistad entre dos mujeres. También quería explorar su mundo interior, complejo y sofisticado. Cuando las mujeres están solas -o con otra mujer- son capaces de liberar una energía especial que reprimen con sus maridos o padres. El otro gran tema de la novela es el culto contemporáneo al cuerpo perfecto. A los gimnasios se les ha dado un valor casi religioso, son los templos de hoy.

Alonso Cueto, gran admirador de escritores norteamericanos, recomienda la lectura de los siguientes libros, para poder apreciar el estilo, la fluidez y los personajes que pueden hacer de un escritor, un creador de vidas.
LOS PAPELES DE ASPEN - Henry James
LOS MUERTOS - James Joyce
LUZ DE AGOSTO - William Faulkner
LAS TRIBULACIONES DEL ESTUDIANTE TÖRLESS - Robert Marsil
LA CORTA VIDA FELIZ DE FRANCIS MACOMBER - Ernest Hemingway
AMOR PERDURABLE - Ian McEwan
LOS RESTOS DEL DÍA - Kazuo Ishiguro
EL LORO DE FLAUBERT - Julian Barnes